He pasado estas “vacaciones” de Semana Santa adecentando mi casa en Cáceres, ahora que he decidido ponerla en alquiler, y al tiempo que vaciaba esas cuatro paredes he tenido la sensación de vaciarme a mí mismo.
Cuánta historia personal hay en esa casa cuyas escrituras firmé hace veintidós años, justo el día después de los atentados de las Torres Gemelas. Tras el notario me hice dueño y señor del piso, feliz con la compra y al mismo tiempo atribulado por el devenir: ¿Qué pasará conmigo a partir de ahora? ¿Qué pasará con este mundo que los terroristas hacen saltar por los aires?
Mientras seleccionaba qué conservar y qué no (ropa, sábanas, libros, revistas, CD, recortes de prensa, fotografías, recuerdos de viajes), he repasado con los sentidos sobredimensionados mis años en esa vivienda cacereña a velocidad meteórica, más o menos como dicen que revive uno todas las experiencias vividas en el túnel de la muerte.
Y yo, al igual que quienes regresan de dicho túnel para poder contarlo, tampoco estoy muerto, pero percibo que esa etapa de mi vida –no por casualidad una de las más felices– ha sido enterrada para siempre.
Y aquí estoy, vaciado de ese yo más joven y luminoso que en aquellos años remotos pretendía hacer carrera literaria, ahora que he arrojado a la basura –en el sentido literal de la palabra– tantos recuerdos de un pasado que no volverá jamás. ¿Pero qué otra cosa es la vida, al fin y al cabo, sino vaciarse para poder volver a llenarse? Las fotos no mienten: ya no está ese amigo, ni mi padre, ni esa larga cabellera, ni esa mascota que fue mi fiel compañera durante tantos paseos. Todo lo que viene se va, y todo lo que se va acaba adoptando nuevas formas.
Vivir era esto: vaciarnos y llenarnos, vaciarnos y llenarnos. Una y otra vez hasta el final. Qué lástima que a partir de cierta edad nos acompañe la percepción de que, como dijo el poeta, cualquier tiempo pasado fue mejor.
El apartamento (Billy Wilder) | Por Miguel Bravo Vadillo
Artículo publicado en El Periódico de Extremadura, 12/472023
- Crea la vida que siempre has querido:…
- Mantente organizado, aumenta la…
- Mejora el equilibrio de la vida laboral,…
- Sin fechas, lujoso y de alta calidad: el…
- Garantía y devoluciones: el…
Francisco
Rodríguez Criado
Escritor y corrector de estilo
No dejes que la mala calidad formal arruine tus textos.
Solicita un presupuesto de corrección de estilo, .
Contacta conmigo
Te responderé en breve

