La rebeldía del cinéfilo, la rebeldía del soñador (Soñadores, de Bernardo Bertolucci) | Miguel Bravo Vadillo

Soñadores, The Dreamers

«¡Y pensar que con un sueño damos fin al pesar del corazón y a los mil naturales conflictos que constituyen la herencia de la carne!» W. SHAKESPEARE Por encima de cualquier otra consideración, Soñadores (The Dreamers, Bernardo Bertolucci, 2003) fue en su estreno un inesperado regalo, insólito a la par que emocionante, para los amantes …

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Todos dicen «Sí quiero». (Cuatro bodas y un funeral, de Mike Newell) | Miguel Bravo Vadillo

4 bodas y un funeral

Otra idea que defiende el filme es que existe la pareja perfecta, y que dos personas que se aman tienen derecho a unirse en matrimonio sin que importe su orientación sexual: en el doblaje al castellano escuchamos que dos de los personajes protagónicos, homosexuales, «sienten como un verdadero matrimonio» (en la versión original en inglés se dice que han estado «married all this time»).

Un atípico proyecto personal (Sexo, mentiras y cintas de vídeo, de Steven Soderbergh) | Miguel Bravo Vadillo

sexo, mentira y cintas de vídeo

Según cuenta la leyenda, Sexo, mentiras y cintas de vídeo (Sex, Lies and Videotape, Steven Soderbergh, EEUU, 1989) fue escrita en ocho días y rodada en cinco semanas, con un presupuesto de un millón doscientos mil dólares. Cifras que, a priori, no hacían pensar en un resultado tan espléndido. Pero la calidad de un filme no es siempre directamente proporcional a la cantidad de dinero invertida en él, ni al tiempo dedicado a su guion y rodaje, sino a la cantidad de talento reunido para su realización.

La odisea del hambriento. Las uvas de la ira | Por Miguel Bravo Vadillo

Las uvas de la ira

Como es bien sabido, la película de Ford nos acerca a la odisea de una familia de agricultores de Oklahoma que, bajo los desastrosos efectos de la crisis económica que asoló EEUU en la década de los años treinta (a la que se unieron, en el centro del país, la sequía y las terribles tormentas de viento que malograron las cosechas), son desposeídos de sus tierras por los especuladores financieros. Así las cosas, deciden emprender viaje a California, donde esperan –solo la esperanza es casi tan persistente como el hambre– encontrar trabajo en sus extensos cultivos de frutales.

El perfume delator (‘Perdición’, de Billy Wilder) | Miguel Bravo Vadillo

Perdición, Billy Wilder

Existe una enorme diferencia entre narrar una historia en primera persona desde la perspectiva de un narrador que es, a su vez, protagonista del relato, o hacerlo en tercera desde la perspectiva de un narrador omnisciente. El narrador omnisciente es infalible, y lo es por pura convención entre autor y lector; por tanto, debemos confiar en él para comprender los entresijos de la historia.

La épica del espectáculo. O el remake de un sueño | Miguel Bravo Vadillo

King Kong, remake

                                                                                  «Al no existir un referente previo                                                        (aunque sí una novelización  posterior que llegó a                                                        traducirse al  español), Kong es hoy, y lo ha sido                                                        siempre, un fenómeno inseparable de su primera                                                        imagen».                                                                  TERENCE MOI. Escoger un remake para este número fue sencillo una vez que quien esto escribe depuró …

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Más fuerte que el destino (La reina Cristina de Suecia, de Rouben Mamoulian) | Miguel Bravo Vadillo

reina Cristina de Suecia, película

«Muy joven aún para comprender la nueva realidad a la que debe enfrentarse, la reina niña muestra un aplomo fuera de lo común cuando recita de memoria su discurso de coronación (si bien, la verdadera reina Cristina sería coronada como tal mucho más tarde, en 1650, cuando esta contaba casi veinticuatro años de edad; aunque ya ejerciera desde mucho antes sus deberes como monarca)».

Dijiste para siempre (El ansia, de Tony Scott) | Miguel Bravo Vadillo

El ansia, película

Que la vampira que aparece en la escena final (críptica para muchos) en un piso de Londres no es Sarah, sino Miriam reencarnada en el cuerpo de Sarah, me parece bastante claro (al menos yo prefiero creerlo así) por el simple hecho de que en el salón del susodicho piso londinense aparecen varios instrumentos musicales y dos alumnos (aunque uno de ellos puede ser su amante) a los que la inmortal imparte lecciones de música.

En ausencia de Ann (‘Mi vida sin mí’, de Isabel Coixet) | Miguel Bravo Vadillo

Mi vida sin mí, Miguel Bravo Vadillo, Isabel Coixet

Pero la película de Coixet rezuma humanidad por todos sus poros (tal y como pretendía Jean Renoir con su cine) y tiene todas las señas de identidad de esas novelas cortas –precisas y preciosas– que dejan una huella indeleble en el lector (aquí complacido espectador). El ritmo de esta película es puro arte narrativo, y algunas de sus secuencias son capaces de transmitir sentimientos de una profunda calidez y de una belleza plástica difícil de ver en el cine actual. No debemos olvidar que Isabel es una fan declarada de Wong Kar-Wai, y se muestra igualmente osada, y acertada, en la colocación de la cámara y en la meticulosa elección de sus planos.

Belle de jour, o la sexualidad según Buñuel frente a Séverine. Por Miguel Bravo Vadillo

Belle de jour, película, Buñuel

Cabe mencionar que Buñuel comulgara con el ideario comunista en algunas etapas de su vida, y no creo que sea gratuito el hecho de que el personaje que abusa de Séverine en su infancia sea un obrero, mientras que ella pertenece a una clase social acomodada. Ya en su edad adulta, Séverine anhelará (como perfecta burguesa, al decir de algunas corrientes psicoanalíticas) ser poseída por hombres de clase social inferior, hombres que, además, la insulten, la rebajen, la dominen e incluso la asusten.